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Bodas

Elena y Enrique: ¡feliz matrimonio en un jardín botánico!

Eran compañeros de trabajo y prácticamente dos desconocidos. Jamás imaginaron que terminarían juntos, pero... ¡triunfó el amor! Descubrid todos los detalles del día que se convirtieron en marido y mujer, con el verde enmarcando su gran cita.

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Daniel Díaz Fotografía

Enrique, de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), y Elena, de Málaga, trabajaban en el mismo sitio y apenas hablaban hasta que, un buen día, lo hicieron y... ¡terminaron completamente enamorados! Así, el amor surgió de una forma totalmente inesperada, pues nadie lo hubiera imaginado. ¡Ni ellos!

¿Formalizar la relación a gusto de los dos? ¡Sí!

Ambos tenían claro que querían casarse pero, mientras Enrique optaba por una boda discreta, familiar y libre de extravagancias, Elena fantaseaba desde niña con una celebración a lo grande y con miles de detalles. Estaba claro que uno de los dos tenía que ceder... "Al final, la comprensión y el entendimiento llegaron a buen puerto", nos cuenta Elena. De esta manera, sin pedida de mano de por medio, decidieron que ella se encargaría de organizar el enlace que compartirían con su gente. Y no podía gustarle más la idea de ser su propia wedding planner...

El equilibrio más representativo

A pesar de que Enrrique y Elena difieren en gustos a menudo, estaban de acuerdo en que su gran día debía ser personal, elegante a la par que original, divertido y, sobre todo, afín a ambos estilos. Visitaron varios enclaves y, decididamente, los dos se rindieron ante un jardín botánico afincado en la tierra de la novia. Por eso, agendaron la única fecha disponible convencidos de que era el espacio más especial y con más magia para la celebración de su día B.

De esta forma, tras cinco años como novios, se convirtieron en marido y mujer. La suya fue una ceremonia civil al aire libre en pleno otoño, oficiada por una buena amiga, en la que se concedió mucha importancia a la música por ser una de las grandes pasiones del novio. De este modo, y contando con un trío de músicos, la novia recorrió la alfombra roja con pétalos blancos hasta el altar al son de Halleluhaj, de Leonard Cohen, los novios se dieron el "sí, quiero" mientras sonaba Elvis Presley, las palabras que dedicaron algunas de las personas más especiales para la pareja –que se tradujeron en risas y llantos de emoción– fueron acompañadas por temas de Guns N' Roses, con piano y violín... La selección de canciones fue un éxito, al igual que la entrada del novio como copiloto en una Vespa antigua.

Una vez casados, quisieron aprovechar el encanto del lugar para tomarse una fotos íntimas y, después, se unieron al aperitivo, donde los invitados los recibieron con una lluvia de confeti y un par de cervezas. Tras el mismo, tuvo lugar el banquete, decorado con gusto con centros florales y el mobiliario y otros detalles de Peggy & Co. Se repartieron ramos, se dieron discursos y hubieron sorpresas. Y, finalmente, los novios inauguraron la pista de baile con Spanish eyes, de Engelbert Humperdinck. A continuación empezó el baile, iluminado de forma impecable.

Con la misma elegancia que el otoño

Elena estaba segura de querer vestirse con un traje de manga larga y, por esa razón, le vino genial casarse pasado el verano. Encontró el vestido de sus sueños en Rosa Clará: al probárselo supo que era el suyo, como tantas veces le habían contando que le pasaría... Se enfundó un atuendo de estilo clásico, distinguido con cinturón de pedrería. Como complementos calzó unos stilletos, dio brillo a su rostro con unos pendientes de perlas y brillantes, incorporó un velo de tul a su look y optó por un ramo con peonías y eucalipto. Y como peinado, se decantó por un recogido bajo, trabajo de Mijas Natural, que remató con un tiara joya. ¡Tan sencilla y elegante como soñaba!

Enrrique barajó vestir un chaqué pero finalmente se decantó por un traje en azul petróleo, de Massimo Dutti, porque, sencillamente, ¡se sintió más a gusto! Lo combinó con una camisa blanca, corbata moteada, zapatos de cuero marrones y gemelos plateados. ¡Guapísimo!

El mejor reflejo

Daniel Díaz Fotografía, profesional de la imagen vinculado con el sector nupcial desde hace muchos años, fue el elegido para inmortalizar cada momento y detalle del día. Les acompañó con su cámara y, como gran testigo, consiguió unos resultados espectaculares. Según nos explica él mismo, se consiguieron "imágenes emotivas, elegantes, románticas y gamberras". Descubridlas...

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